En la educación colombiana es importante la transición a un aula centrada en el estudiante que exige ajustes, entre ellos el que los docentes puedan desarrollar su práctica pedagógica fomentando la autonomía y los estudiantes a su vez asuman un papel activo en su propio aprendizaje.
De igual manera los docentes deben centrar la atención en los distintos estilos de aprendizaje: en primer lugar, teniendo en cuenta a los alumnos visual-kinestésico-auditivos, segundo, el predominio del hemisferio izquierdo/hemisferio derecho, el tercero, los tipos de personalidad y finalmente las inteligencias múltiples.
Para lograr la autonomía los docentes deben diferenciar la enseñanza de cuatro formas: Contenido, proceso, productos y ambiente de aprendizaje.
Tomlinson (2000) explica las anteriores formas en que los docentes pueden diferenciar el aprendizaje:
- Contenido. Adecuar lo que los estudiantes deben aprender o la obtención de la información que necesitan.
- Proceso. Recomendar diferentes formas de abordar el contenido.
- Productos. Permitirles que ensayen, apliquen y relacionen lo que han aprendido en una variedad de formas.
- Ambiente de aprendizaje. Crear un aula flexible con espacios tranquilos que permitan el trabajo con otros y enseñar rutinas que fomenten la autonomía.
La humanidad y los próximos egresados de las instituciones educativas deberán ser competentes en el mundo laboral y además ser ciudadanos responsables, es así como los docentes del siglo XXI deben integrar las áreas del saber, traduciendo todo en un compendio para fomentar del aprendizaje por proyectos que posibilite la adaptación respecto de las necesidades de todos los estudiantes y de las espectativas que los motiva a seguir aprendiendo con un andamiaje apropiado para fomentar la confianza, la autoestima y la autonomía.
EL RETO DE LA EDUCACION ESTA EN QUE LOS MAESTROS DEL SIGLO XXI FOMENTEN EL APRENDIZAJE POR PROYECTOS Y FORMEN PERSONAS COMO CIUDADANOS RESPONSABLES DEL ENTORNO QUE LES RODEA!!!
